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jueves, 30 de abril de 2009

Paquito D'Rivera - Centro Habana


Una de mis favoritas con el extraordinario Paquito D'Rivera, Centro Habana, tema incluido en el disco Live at The Blue Note, del año 2000, para el sello Half Note Records.


Con una agrupación en formato de Quinteto, Paquito ofreció esta presentación grabada en vivo: Diego Urcola en la trompeta, Oscar Stagnaro en el bajo, Dario Eskenazi en el piano y Mark Walker en la batería.

Dice Paquito en el folleto informativo del disco, "me di cuenta que nunca había grabado con este quinteto. Este grupo es el motor de todo mis otros proyectos". En esa ocasión también lo acompañaron en calidad de invitados el percusionista curazoleño Pernell Saturnino y el flautista Oriente López, a quien le pertenece precisamente el tema que ahora les presento.

El disco está compuesto por siete piezas que hablan más del trabajo del quinteto que del virtuosismo del propio Paquito. Las composiciones son de César Camargo-Mariano, Paquito D'Rivera, Urcola, Eskenazi, Oriente López y Mauricio Einhorm, todo lo cual le permite al grupo organizar todos los elementos musicales y aportes personales en su adecuada medida, y al clarinetista saxofonista, poner la nota pertinente para que el que escucha.



miércoles, 29 de abril de 2009

Tito Puente - Cha Cha Cha

Este tema fue sin duda uno de los que más se impuso de este excelente disco del maestro Puente (Goza mi timbal, 1990). Aquí lo tenemos en vivo, en el Jazz Fest de Lugano (1995), en una versión extendida muy buena, como nos tuvo acostumbrados el Rey.
Esta versión, que fue además una de las que más se programó en Salsa Picante, llega a este Blog gracias al valioso aporte, una vez más, de mi buen amigo Juan Díaz Lecaros. Cumplo con hacer notar que el tema es uno de los favoritos también de los siempre inquietos Jorge Franco y Roberto Moya.
Y la gente sigue sin reunirse.... ustedes dirán, muchachos!


martes, 28 de abril de 2009

Orquesta Sensación - A pesar de los años

Una excelente salsa con la voz del cubano Isarel Kantor, quizás lo mejor de este disco solitario de la Orquesta Sensación.
Este buen álbum trajo como lema el viejo grito de que "Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas". Hablamos del año 2003 y una muy buena propuesta musical.
Canciones:
1. Pa Puerto Rico
2. Lola
3. A pesar de los años
4. Son pa los pregoneros
5. Amor no se llama
6. Piel canela
7. Onan'ide
8. Paquito el rareza

Músicos:
Alex Arias
Jesus Pérez
Sammy Timbalón
Edwin Bonilla
Rigoberto Herrera
José Hernández
Amauri Perdomo
Rogelio Rente
Israel Kantor Sardiñas
Danny Rojo
Mark Gregory
Lenny Timor
Chuchi
Tito Rivera
José Gómez
Rogelio Parada
Les presento A pesar de los años, un canto sentido, con la voz siempre correcta e interpretativa de Isarel Kantor Sardiñas. Disfrútenla!

La suave y delicada ferocidad de Celeste Mendoza





Hace años, leído o escuchado qué más da, supe de la aguerrida figura de la Mendoza, una parte por Leo Ramírez en su programa Su Majestad el Bolero a partir de la colección discográfica de Pepito Sardón, y por otro lado gracias a la locura insaciable de Iván Antezana. Por angas o por mangas llegué al cabal entendimiento de lo que significaba y su voz es, por si fuera poco, una razón incontenible de mulata compleja que encandila a quien la escuche.


Celeste Mendoza nació el 6 de abril de 1930 en el barrio de Los Hoyos, Santiago de Cuba. A los 18 años su familia la llevó a La Habana, donde había ganado un concurso radial de talentos, para finalmente entrar a formar parte del Cuerpo de baile del Tropicana. Fue allí donde se impuso con su manera única de interpretar los ritmos cubanos, acentuando determinadas vocales, como si transmitiera una furia santera, esa mágica e iracunda ferocidad que siempre estuvo con ella.



El éxito la acompañó desde su primer disco con Gema Record a los 25 años de edad: “Besos brujos” y “Que me castigue Dios”. Y para cantar, como ella misma decía, “con una tumbadora, un bongó y el bajo suficiente”. Luego del Tropicana siguió el Cuarteto de Facundo Rivero y después comenzó a presentarse como solista.


Tras años de cantar y ser ella misma, su figura siempre estuvo ligada a la fuerza, al encanto de la isla, a eso que Rodolfo de la Fuente llama, la cubanía misma, tan única y tan fuerte, aquella que Benny Moré también exhibió por calles y plazas, y que solo algunos privilegiados pueden exudar como perfume venido desde el alma. Celeste Mendoza era así, única y soberana, como el guaguancó que la distinguió y como el bolero que la atormentó.


Tras giras finales en Europa, al lado de los Muñequitos de Matanzas o NG La Banda, Celeste Mendoza, la Reina del Guaguancó, falleció en La Habana el 22 de noviembre de 1998. Aquí les entrego uno de sus boleros, esta vez de la mano del extraordinario Bebo Valdes en el piano y dirigiendo su orquesta. Disfrútenlo.


08 Nada te puedo brindar.mp3 - Celeste Mendoza con Bebo Valdes

domingo, 26 de abril de 2009

Fania Masterworks Series – Ray Barretto’s Indestrutible

Nada más acertado por parte de la Fania de reeditar en una serie estupenda sus viejos clásicos, no solo remasterizando aquellas viejas grabaciones o desempolvando algunas reliquias históricas (como San Juan 73), sino haciendo historia viva de la salsa al incluir en sus nuevas versiones bonus tracks con ensayos, primeras tomas, instrumentales o solos no considerados por los productores en las placas originales de los setentas. Ya van varias entregas de la Fania en esta serie maravillosa: Indestructible, Vamonos p’al monte, El Juicio y La Voz. En esta nota, los entretelones de la grabación del disco de 1973 mediante el cual un desolado Barretto intentaba reponerse del duro golpe dejado por la salida de sus músicos en ese complicado año para la historia de la salsa (1973 marca la salida de varios vocalistas de sus orquestas, como Quintana, Miranda y Lavoe) y demostrar que nada ni nadie lo destruiría.

En 1973, los productores de la Fania encargados de sacar al mercado el nuevo disco de Barretto tuvieron el reto de remozar al Ray conguero, tratando de refrescar su propuesta musical y demostrar así que el golpe bajo de la salida de sus músicos tras 6 años de éxitos no lo había derrotado y que tenía varios ases bajo la manga. En efecto, ese año fatídico para la salsa, significó el enrumbe de muchos vocalistas en carreras en solitario, algunas con más éxito que otras, y el quehacer creativo para los músicos, que vieron en esta la oportunidad para empezar desde el comienzo en la mayoría de los casos. En específico, la orquesta de Barretto vio alejarse intempestivamente a Johnny Rodríguez, Orestes Vilató, Dave Pérez, René López y Adalberto Santiago, para crear el conjunto Típica 73.


“Nadie sabe ni entiende la herida que sufrí en ese tiempo y la realización de que hay que levantarse del piso y con sangre nueva echar pa’lante. Es difícil describirlo en palabras, es tremenda herida y tremenda confusión. Mis preguntas en ese momento fueron qué pasó, qué he hecho. Como dice la canción, ‘yo quisiera saber qué yo te he hecho’. Pero analizándolo bien, era cuestión de sus ambiciones y era mi necesidad decidir si me quedaba en el piso o me levantaba. Tengo orgullo y talento, y sabía lo que podía hacer, y cuando pude recuperarme espiritualmente, organicé la banda”, señaló Barretto con ocasión de ese trance, tras lo cual, inmediatamente de conversado con Masucci, sacó el disco The Other Road, plenamente jazzístico, y que le permitió organizarse y organizar una banda.


Para Indestructible, como ya sabemos, Barretto contó con Tito Allen en la parte vocal, dueño de una voz espléndida, clara y brillante, proveniente de la nueva cosecha de salseros de la época. Su paso por la banda, sin embargo, fue corto también, y en 1975 sería reemplazado por Tito Gómez y Rubén Blades. Los años siguientes para Barretto significaron tiempos de experimentación en las armonías, los ritmos y el jazz latino, hasta el reencuentro histórico con Adalberto en 1979.







Luego de tener clara la idea del proyecto, al primer músico que llamó para el proyecto Indestructible, el disco que debía ser perfecto en su carrera por el significado que tendría que llevar a la posteridad, fue Little Ray Romero, un percusionista con el que Ray había trabajado en el pasado, pero que ahora tenía el reto de asumir los timbales. Siguieron el trompetista Manny Durán, más bien cercano al jazz, y el flautista Artie Webb. Pero la idea de Barretto era ser contundente con el sonido, para lo cual, aparte de encargarle al ingeniero de sonido ser más creativo en el proceso de grabación buscó a orquestadores que usaran la armonía como barro entre las manos, como Edy Martínez, Louie Ramírez y Louie Cruz.

La búsqueda más compleja fue la de una nueva voz, que llegara sin la sombra de Adalberto y que aportara frescura a la banda. Probó con Héctor Casanova, pero no estuvo convencido. Al final, Casanova integraría la orquesta de Pacheco tras la salida de El Conde. Tito Allen fue sugerido, ensayó y se quedó. Así de sencillo.



Cuenta Jon Fausty, el ingeniero de sonido de la Fania a cargo del proyecto, que su aporte creativo estuvo en los micrófonos al momento de grabar las congas y los timbales. Detalles tan precisos como cuidar las trompetas y los solos de Ray, estuvieron a cargo suyo en el momento en que se gestaba el disco. Y todo salió bien.


En esta entrega de la serie Masterworks, los temas tienen un brillo alucinado, un sonido que va más allá de los sentidos. Pero lo atractivo del disco está en los agregados, como las tomas de ensayo de Ay no y Yo tengo un amor (versión instrumental), así como los bonus tracks Jazz Guajira, una descarga jazzeada estupenda, y el bolero Las Pascuas.


Solamente queda, prepararse y escuchar con atención esta joya musical, no sólo para los seguidores de Barretto sino para todos los que amamos esta música. Les presento dos temas del Indestructible Masterworks: El hijo de Obatalá y Jazz Guajira. Disfrútenlos!