La primera vez que vi a la Ponceña fue en la Feria del Hogar. Era invierno de 1989. El ambiente era más que bueno, como siempre, gente apretada y rostros de ansiedad. Esa noche, cantamos a coro algunas de las canciones del repertorio de la época, como Canción, Sola vaya y Te vas de mí, que fueron culminadas perfectamente por la voz del entonces vocalista Manuel Martinez “Manix”. Era noche de frío, pero el calor de los fanáticos era más que suficiente para entrar en calor, además de dos poderosas razones: las cinturas quebradas de las morenas de la fila anterior a la mía, maleadas pero frescas y cimbreantes, y el trago corto en bolsa que circulaba por nuestras manos. Qué recuerdos.
Para ese entonces, finales de los ochentas, cuando la buena Salsa atravesaba una inestabilidad innecesaria, debido al auge de la sensualidad y la falta de creatividad, sonidos como el de la Ponceña siempre eran una bendición auditiva. Y la Feria era el escenario indiscutible para mostrar a las leyendas de la sabrosura (ya habían pasado por el Gran Estelar Cheo y Rubén en 1984, Héctor en 1986 y Celia con Tito en 1987, por nombrar a algunos) que todavía se mantenían en vigencia a pesar de que las radios se empeñaban en programar música comercial y dejaban de lado a los grandes maestros.
Por esos años, había que ser un afiebrado coleccionista o un fanático de aquéllos para estar al tanto de lo que se venía haciendo, porque de lo contrario nadie se hubiera enterado de los discos de Eddie Palmieri o Ray Barreto de la década del noventa. Felizmente, el gusto por la salsa de adentro siempre ha sido una característica de la gente sencilla que fue inteligentemente aprovechada por algunos empresarios. Esto debería seguir sucediendo en esta década, etapa de resurgimiento y de nuevas propuestas musicales y de fusión.
Al terminar la década del ochenta, la Ponceña entraba en un proceso de quiebre. Una especie de reformulación de su propuesta. Su disco INTO THE 90 trae como sencillos una serie de salsa lentas, nada despreciables, pero con un giro melódico importante y al que no estábamos acostumbrados. Luego siguieron discos de poca relevancia en cuanto a su permanencia en el gusto, salvo tema aislados, a pesar de rescatar de su viejos catálogos a Yolandita Rivera o a Luigui Texidor. Los noventas también son años cruciales por la partida de muchos de sus músicos más emblemáticos, como el percusionista Pequeño Johnny y el bajo Efraín Hernández. La segunda mitad de esa misma década marca el apogeo de las presentaciones en vivo, del cual Lima y el Callao no son excepciones.
Y es que la Sonora de Ponce, desde el lejano 1954 en que don Quique (Enrique Lucca Caraballo, nacido en Puerto Rico en 1912) la funda, hasta nuestros días, con músicos, cantantes y temas clásicos ya consagrados de por medio, sigue siendo la orquesta de mayor sonoridad, presencia y trayectoria de la salsa clásica, tal como la concebimos, allende las influencias de New York y de Puerto Rico, sin que ello signifique que estamos dejando de lado otras bandas u otros sonidos, pero para ser honestos, como la Ponceña para dejar su huella no hay.
Papo Lucca, líder insuperable del piano virtuoso y los arreglos magistrales, quien está vinculado a la orquesta desde 1957, es quien ha sabido encarnar no sólo la propuesta sabrosa de la orquesta de su padre sino más aún, la apuesta por la vanguardia desde el humilde lugar que la historia ya le ha sabido dar por su aporte innegable al establecimiento de este género en el continente, e incluso fuera de él. Este extraordinaio ha sabido elegir muy bien la trayectoria a recorrer, aunque como todo en la vida, ha tenido que manejar aciertos y desatinos, dentro de una carrera musical ligada a las casas disqueras, al vaivén de la moda y las tendencias musicales vividas en estos largos 55 años. Recordemos, por ejemplo, sus propuestas en solitario o con quinteto, que demuestran su avidez por la innovación y la creatividad permanentes, productos tan buenos como el de boleros, el de música tradicional cubana y el de latin jazz.
No puede dejar de mencionarse, ligados a la Ponceña, nombres como Celia Cruz, Toñito Ledee, Tito Gómez, Luigui Texidor, Yolanda Rivera, entre otros. Ni temas como Canto al amor, Huracán, Boranda, Ahora si, Fuego en el 23, Ramona, Hasta que se rompa el cuero, Se formó, entre tantos otros. Con 41 producciones y varios recopilatorios, la Sonora Ponceña continúa vigente, en el escenario de la música caliente y ofreciendo su mejor sonido, como el buen ron, añejado en la experiencia y curtido en la esencia misma del sabor de la gente sencilla, esa que gusta de cantar y bailar, que expresa sus sentimientos más sinceros, que se alimenta el alma con la honestidad que solo un instrumento musical y una garganta bien afiatados pueden ofrecer. Porque la música sigue siendo para los pueblos el alimento del espíritu. Y con un coro sencillo, entre el cebiche vespertino y la helada cerveza, rodeado de amigos y de la hembra que se quiere, una orquesta puede expresar enormes posibilidades de sonidos, ricos en disonancias y harto extensos en derroche de energía y calidad. Esa es una orquesta, así como la describió el gran Tito Rodríguez, nacida y forjada para deleitar al respetable, aplaudida y coreada, así como la Ponceña.
Y para seguir atentos a ellos, acaban de sacar su álbum Otra Navidad Criolla, con salsa alegoricas a las fiestas de fin de año, de entre las que destaca ese viejo clásico que fuera boom del maetsro Carlos Argentino, Vamonos pa´l campo.
Discografía de la Sonora Ponceña
1954 - Felipe y Davilita con la Sonora Ponceña
1968 - Hachero Pa' un Palo
1969 - Fuego en el 23
1971 - Algo de Locura
1971 - Navidad Criolla
1972 - Desde Puerto Rico a New York
1972 - Sonora Ponceña
1974 - Sabor Sureño
1975 - Lo Mejor de la Sonora Ponceña
1975 - Tiene Pimienta
1976 - Conquista Musical
1977 - Gigante del Sur
1978 - La Orquesta de mi Tierra
1978 - Explorando
1978 - Energized
1979 - La Ceiba
1980 - New Heights
1980 - Unchained Force
1981 - Night Raider
1982 - Determination
1984 - Future
1985 - 30th Anniversary Vol.1
1985 - 30th Anniversary Vol.2
1986 - Jubile
1987 - Back to the Work
1988 - On the Right Track
1990 - Into the 90's
1991 - Merry Christmas
1992 - Guerreando
1993 - Soul of Puerto Rico
1993 - Birthday Party
1995 - Apretando
1998 - On Target
2001 - 45 Aniversario
2004 - 50 Aniversario
2008 - Otra Navidad Criolla
Con esta nota, mi saludo a mis buenos amigos Jorge Franco y Raúl Valdivia.