Nuestro Podcast semanal en Spreaker

Ranking Semanal

Nuevos estrenos en Hearthis

martes, 16 de marzo de 2010

En el 69 cumpleaños del maestro Bernardo Bertolucci


No se puede no asociar la figura y el nombre del maestro Bertolucci con un cine de compleja propuesta e intrincados laberintos existenciales en los que, a riesgo de su propio arte, sumerge a sus personajes en el miasma de la locura humana, explora las profundidades de sus patológicas personalidades e irrumpe en desenlaces poco asimilables para los más conservadores. Así, Bernardo Bertolucci, quien el día de hoy cumple 69 años, nos ha dado obras maestras como El último tango en París (1972), La Luna (1979), El último Emperador (1987), Pequeño Buda (1997) y la más reciente Soñadores (2003).

La espectacularidad visual y grandilocuente de Bertolucci no es sino otra forma de poesía, de esa vena poética que lo destacó desde los primeros días en la Universidad de Roma a la que llegó desde su natal Parma. Luego de beber de la fuente inagotable de Pasolini, el director Bertolucci se enfrenta con sus problemas existenciales más recurrentes, los que serían constantes fílmicas en su obra, como los problemas de conformación familiar, la actitud no convencional entre amor y sexo y la mezcla de preciosismo visual decadente y el montaje operístico, muy clásico de muchas de sus escenas finales.

El suyo es un cine de autor comprometido políticamente con ideas de izquierdas. Sus principales características son un esmerado uso de la cámara y del montaje, y el trabajo de la fotografía con finalidades simbólicas. Y una de las más claras expresiones de la visión extrema del drama y lo insostenible, sumado al finalismo como consuelo inexistente de una pobre condición humana que se envuelve en velos de locura y agonía.


viernes, 12 de marzo de 2010

jueves, 11 de marzo de 2010

En el 89 aniversario del nacimiento de Astor Piazzolla

En julio de 1989, en Chile, el maestro Piazzolla concedió una última entrevista cuando se encontraba en plena temporada en el Teatro Oriente. Allí dijo que "el tango ya no existe. Existió hace muchos años atrás, hasta el 55, cuando Buenos Aires era una ciudad en que se vestía el tango, se caminaba el tango, se respiraba un perfume de tango en el aire. Pero hoy no. Hoy se respira mas perfume de rock o de punk... El tango de ahora es solo una imitación nostálgica y aburrida de aquella época. Mi tango si es de hoy".

El tango culminnate de Piazzolla es, desde todo punto de vista, un renacimiento en luz de vida, como el bautismo del adulto que, cansado ya, revela su intención de dar un giro a su vida y envolverse en mantos sagrados de agua clara y fe viva.



Su vida se podía resumir en un solo tango, un tango muy porteño y muy triste, "no porque yo sea triste", aclaraba. "Al contrario, soy un loco de la guerra, soy un loco lindo, me gusta divertirme, me gusta tomar vino, me gusta comer bien, me gusta la vida, así que mi música no tiene por que ser triste. Mi música es triste porque el tango es triste. El tango tiene raíces tristes, dramáticas, sensuales a veces, religiosas, tiene un poco de todo... Religiosas, por el bandoneón que fue inventado para acompañar la liturgia en Alemania. El tango es triste, es dramático, pero no pesimista. Pesimistas eran las letras de antes, totalmente absurdas..."

Visitar

miércoles, 10 de marzo de 2010

miércoles, 3 de marzo de 2010

De visita en The Arturo Sandoval Jazz Club

La encuesta del mes que pasó trae como más votado al trompetista Arturo Sandoval, emblemática figura de las artes cubanas que resume una historia de perseverancia, lucha, pasión y dedicación. Con 60 cumplidos, el hijo predilecto de Artemisa continúa dedicado a su gran pasión, la música, de la cual no se ha despegado desde su primera infancia, momento en que tuvo la epifánica visión de ser el mejor trompetista del mundo.



Tras probar suerte con varios instrumentos musicales, finalmente se decidió por la trompeta.-

El gran talento musical de Sandoval ha sido asociado con muchos músicos, pero sin duda el más importante sería Dizzy Gillespie a quien Sandoval considera su padre espiritual. Gillespie es considerado como uno de los grandes difusores de la música afro-cubana, y fue determinante en la carrera de Sandoval. Los dos músicos se conocieron en Cuba en 1977 cuando Gillespie hacía actuaciones improvisadas por el Caribe con el saxofonista Stan Getz. Debido a la instauración política que significó la Revolución de 1959, Cuba había estado aislada de los músicos americanos durante varios años. Gillespie quería saber qué clase de música se hacía allí, como el guaguancó, entre otras. este episodio ha sido recreado vivazmente en la película biográfica, inspirada por el propio Sandoval y protagonizada por el también cubano Andy García, For Love or Country: The Arturo Sandoval Story.

Sin duda, uno de los momentos culminantes de la carrera inicial de Sandoval fue la creación, junto con Chucho Valdés y Paquito D'Rivera, de Irakere, el grupo más atrevido y políticamente controvertido de su epoca, en una Cuba movida y inquieta, un tanto hostil con sus músicos de vanguardia.

Y luego, el exilio y la fama: Más allá del Jazz.-

Sandoval ha trabajado junto a Kiara, Oscar D' León, Vicky Carr, Luis Enrique, Mike Couzzi, George Noriega, Lee Levin, Tony Concepción, Julio Hernández, René Toledo, Rita Quintero, Dana Teboe, Ed Calle, Johnny Mathis, Gloria Estefan, Kenny G., Paul Anka, Frank Sinatra y Dave Grusin. También ha tocado en conciertos con Woody Herman, Herbie Hancock, Woody Shaw, Stan Getz, Tony Bennett, Patti LaBelle y Céline Dion. Horacio "el negro" Hernández, Chick Corea, Poncho Sánchez, Steve Turret, Dave Samuels, Dave Weckl, Aventura.

En el 2002 sorprendió al mundo con My Passion for the piano, un disco personalísimo y cargado de emoción. El virtuosismo de Sandoval, realmente, no conoce límites.

Actualmente, se dedica a conducir y mantenerse a cargo de su The Arturo Sandoval Jazz Club, el mejor trompeta del mundo para muchos, dentro de los que se cuentan nuestros seguidores que han votado mayoritariamente por él.