Todo un nuyorican, nacido y crecido en el alto Bronx, Carlos Henriquez, el vibrante y apasionado contrabajista de Jazz at Lincoln Center Orchestra, es un músico completo, disfruta de las líneas melódicas y rítmicas del jazz lo mismo que de los enrevesados golpes de tambor de la música latina. Y es que desde adolescente, cuando empezó a tocar con grandes maestros como Puente o Palmieri además de la JALCO, Henríquez tenía muy clara la amalgama musical que llevaba por dentro, reconocerla y aceptarla fueron su reto y maduración.
Gracias a la producción ejecutiva de Wynton Marsalis y al sello Blue Engine Records, en el año 2015 se lanzó el álbum debut de este todavía joven bajista, dueño de una profusa creatividad para la improvisación y para adentrarse sin temor pero con aplomo en las aguas menos calmas de la fusión entre lo latino y el jazz. El disco se llama "The Bronx Pyramid", una clara alusión a la tradición personal que Henríquez quiere rescatar de su historia personal para plasmar en una producción que trae, excepto por el clásico de Lecuona que tantas veces escucháramos tocar a Cachao Al fin te vi, composiciones propias llenas de picardía y travesura, sobre todo en el tema que canta Rubén Blades.
Los créditos del disco son:
Carlos Henriquez: bajo;
Michael Rodriguez: trompeta;
Robert Rodriguez: piano;
Felipe Lamoglia: saxofon tenor;
Ali Jackson: bateria;
Bobby Allende: congas
Invitados:
Rubén Blades – Vocales en “Descarga Entre Amigos”;
La pianista y cantante paulista Eliane Elias pertenece a una generación de músicos que, alimentándose de la riquísima tradición musical de San Paulo y de Bahía de los años sesenta y setenta, han logrado subir a los escenarios con un bagaje musical increíblemente complejo, lleno de sensualidad, ritmo y cadencia. Si algo se les reconoce a los músicos de Brasil es el respeto por la tradición en sus fusiones, ese apego por lo percutivo como extensión casi vívida de la propia esencia de la humanidad, como señala Carlinhos Brown, a los niños se les enseña y explica mejor el golpe del tambor a partir de los latidos del corazón.
Y en ese transcurrir de desenredo de las raíces de la tradición, Elias se ha desenvuelto entre el jazz y el legado de Jobim, así como de Thielemans y Gil, en este últio caso, con quien colabora como directora musical. Además, todos la recordamos por esa participación más que brillante en el celebrado álbum "Calle 54" del cineasta español Fernando Trueba.
En su faceta de vocalista, Elias es algo así como el referente en idioma no algosajòn de los seguidores de Diana Krall, por lo aterciopelado de su voz, la candencia de su fraseo, lo rítmico de sus versos. La también pianista, que desborda en líneas improvisadas y golpes de bebop sobre el teclado, es por encima de todo espontánea, lo que la hace irresistible al oído de los más escépticos incluso.
En este nuevo disco, lanzado en 2017 para el sello Concord Jazz bajo el nombre "Dance of Time", la compositora y arreglista Eliane Elias nos regala su personal manera de homenajear el centenario de la Samba de su Brasil amado, lo que le ha permitido más que esfuerzo de 2 años de trabajo preparatorio, una sana diversión haciendo lo que le sale de las entrañas, tradición y jazz, como resumiendo hasta este momento su exitosa carrera frente al piano de ya 4 décadas, lo que le ha permitido saborear también tener entre sus múltiples premios el Grammy, lo que para ella tuvo además el dulce aroma del retorno a casa, Brasil, país en el que no grababa desde 1981.
Casi tan impresionante como la aparición en el firmamento de nuevos planetas y sistemas solares es la aparicion de un nuevo disco del maestro Eddie Palmieri, para quien los adjetivos salen sobrando o quedando cortos, luego de 60 años de carrera, 10 premios Grammy, más de 50 grabaciones, algunas decenas de músicos formados cientos de éxitos que son ya clásicos de nuestra música latina, tanto en salsa con en latin jazz.
La ueva producción de Palmieri, bajo la batuta de Edward Palmieri II y con el sello RopeADope, se llama "Sabiduría/Wisdom", una docena de composiciones propias del maestro que luego de algunos años nos sorprende con una arremetida desconcertante para el oído y paa el espíritu del que sabe oir con el alma.
Aunque el 2005 significa el lanzamiento de "Listen Here", su trabajo último, absolutamente consistente por sus arreglos, 2006 lo trajo nuevamente en el disco "Simpático" gracias al proyecto en colaboracion con el trompetista Brian Lynch, placa en la que nuevamente se destaca el sensacional Palmieri. En el 2013, el lanzamiento del soundtrack de documental "Doin'it in the Park" lo colocó una vez más en tarima, y no fue sino hasta 2015 en que con los arreglos para big band que entregó de sus clasicos Pa' la Ocha y Vàmonos p'al monte con la participación de Hermán Olivera que sabíamos que el inacabable Palmieri seguía ahí, siempre atento de su público.
De manera que en el 2017 la aparición de su nuevo material viene a desorbitar todo lo conocido. Y el nombre del álbum dice mucho del estado patriarcal en el que se lo ha colocado y no gratuitamente, por su trayectoria e nfluencia en sus 6 décadas de esfuerzo y dedcación a hacer de su música un vehículo más que formidable de transmitir estados de ánimo que sobrepasan las facultades en general, parafraseando a Tito Rodríguez. Es "Sabiduría" lo que este músico genial nos está heredando, una capacidad de entenderlo todo y plasmarlo musicalmente, a través de notas al piano, en rabiosa amalgma con el bajo, los vientos y la percusión, un aquelarre de sonidos que se enquistan incluso en el oidor más acicalado.
A la fecha, los premios que ostenta el maestro Palmieri son:
Eubie Blake Award (1991)
Yale University’s Chubb Fellowship (2002)
Harlem Renaissance Award (2005)
Library Of Congress inclusion of ‘Azucar Pa’ Ti’ to the National Recording Registry (2009)
Smithsonian Archive Recordings (1988)
National Endowment For The Arts Jazz Master (2013)
En este nuevo disco, estilísticamente hablando, se reconoce pero se mezcla, atisbos de funk, soul, jazz y por supuesto el afro cuban jazz. Los músicos que lo acompañan son:
El cantante cubano y dos veces ganador del Grammy Jon Secada vuelve al escenario musical con un nuevo disco para el 2017, "Cómo fue. To Beny Moré with Love", grabado bajo el sello BMG. Se trata de una producción de lujo, que cuenta con el acompañamiento de The Charlie Sepúlveda Big Band y los arreglos del maestro Ray Santos.
Aunque ligado a géneros más bin cercanos al pop y la balada en inglés, Secada busca una puerta grande para adenatrarse en lo que vendria a ser un terreno natural para él en su condición de cubano, nada menos que interpretar el repertorio romántico del Bárbaro del Ritmo Benny Moré.
Si bien es cierto, los descendientes del gran Benny se han mostrado es decuerdo y han rechazado la propuesta de homenaje que trae Secada, no se puede negar el valor intrínseco que una producción de esta envergadura tiene, al contar con un marco musical de primera, a cargo del trompetista y leader Charlie Sepúlveda, y los arreglos de un veterano maestro que desde tiempos de Tito Rodríguez sobresalía en su maravillosa orquesta por su talento innegable, como es el caso de Ray Santos. Y esto sin contar con que se trata del repertorio siempre fabuloso del Bárbaro Benny, cuyo enorme talento, aporte e influencia debe ser siempre actualizado para conocimiento de las nuevas generaciones.
“Este álbum es un trabajo colectivo que vino del corazón de las partes involucradas en el proyecto, de mis colegas, los productores, los músicos, los arreglistas. Ray Santos trabajó con Beny Moré en los años 50’s, él tiene 88 años y arregló esta música sin errores… Es impresionante y cada pieza del rompecabezas llevaron a esto. Todos hicieron un esfuerzo de amor genuino para asegurarse que el proyecto realmente fuera lo que debería ser, un tremendo tributo a un artista tremendo”, agregó el cantante.
"Me llamo Roberto Fonseca, vengo de una familia humilde, de donde la palabra unión es sinónimo de bendición, vengo de donde luchar sale de la palabra educar, vengo de donde el 'que bolá' no es solo ofender sino también es reconocer, proteger, defender, comprender nuestro folklor, nuestras raíces, de d´ponde venimos, que nos hace quienes somos, soy el resultado de lo clásico con lo urbano, vengo de un país donde cantar, bailar, pintar, actuar, de la manera que lo hacemos, nos hace ser muy especiales, nos hace luchar cada día más fuerte, nos hace levantarnos si nos caemos, nos hace buscar y encontrar soluciones muy especiales, vengo de donde reir es vivir, vengo de donde amar es vivir, mi país, mi país se llama Cuba, fábrica músicos que donde quiera que vamos somos respetados y admirados, pienso que si no hubiese nacido en Cuba, que si no hubiese sido mi tierra, Cuba, y gracias a mi familia, mis padres, mis hermanos y a todo el que bien me ha querido, no sería ni el músico ni la persona que soy hoy, por edso me siento muy orgulloso de ser cubano y mi país, Cuba, tiene gente maravillosa y es un país, una tierra, maravillosa".
El nuevo álbum del cubano Roberto Fonseca llega con el nombre de "ABUC" (2017) grabado bajo el sello Universal Music France, división Montuno Producciones. El nombre, que es un anagrama de Cuba, aparece como una propuesta de antología, como un resumen espléndido de la obra cubana interpretada por Fonseca, pianista de alta formación y mucho trajinar en escenarios de jazz y música tradicional. Es una especie de viaje personal al que nos invita de una manera sobrecogedora, y sin darse cuenta, el oyente ya se encuentra atrapado entre la magia de los sonidos variados, percutivos, como los latidos del corazón, recorriendo los cañaverales y las calles de La Habana.
Nacido en La Habana en 1975, Roberto Fonseca se inició en la batería, instrumento de donde le viene su vena apasionada y explosiva, esa que vuelca en las teclas cuando interpreta alguna pieza haciéndola suya. Su escuela musical más viva y experimentada la tuvo al lado de grandes maestros, como Ibrahim Ferrer, de quien arreglista y pianista. A finales del año 2013 fue nominado a los Premios Grammy 2014 en la categoría "Mejor álbum de jazz latino" por su disco "Yo".
"Esta vez vuelvo con un proyecto musical que busca recorrer el amplio espectro musical cubano que incluye el mambo, el bolero, el chachachá, el jazz y también géneros de la época colonial como contrandanza, un estilo que llegó a Cuba a finales del siglo XVIII con influencias franceses a través de Haití", afirma el propio Roberto.
Pero el viaje no es solo para experimentar distancias y geografías, también permite explorar tiempos, estilos y pasiones. Segun Fonseca, su nuevo álbum cuenta "cómo fue, como es y cómo será Cuba" musicalmente, ya que ademas de los estilos icónicos de la música de isla, Abuc mezcla sonoridades modernas como las del Afro Beat yel jazz más contemporáneo como en 'Family'.
Para este tributo a la música cubana, Fonseca reunió a varios músicos y cantantes icónicos de la isla como Rafael Lay hijo, líder de la Orquesta Aragón, Manuel Guajiro Mirabal trompetista del Buena Vista Social club o Eliades Ochoa, uno de los últimos representantes de la antigua generacion del Buena Vista social Club, una agrupación en la que Fonseca tocó el piano cuando era mas joven, tomádole el relevo al gran Ruben González.