Por esos años, en que además tuve la oportunidad de departir muchos amenos momentos entre Arequipa, Moquegua y Tacna, visité muchas veces Arica, la imponente ciudad del Morro aquél que tanto nos dolió pero que tan bien se luce a orillas del Pacífico. Una experiencia distinta sin dudas esta la de haber recorrido esas calles ariqueñas llenas de gente, comercio y buena camaradería. Porque, valgan verdades, es otro país.
La estadía trajo consigo las bondades del vino de chacra, el excelente chicharrón, el correcto picante, el oriundo cuy y el heterodoxo Tacna Sour. Y si de recetas se trata, la de una buena parrilla de cordero y un vino tinto seco, como aquel del Tio Moises Ayca, perfecto. Por todo esto, como resulta obvio, aumenté de peso, pero con el paso del tiempo, puedo decir que fui feliz en esos años.
Y hoy, amigos y experiencias después, me queda el sentimiento notable de haber vivido entre patriotas, sol de chacra, buena comida, vinos y cocteles. Termino recomendando el clásico picante con su pan marraqueta y su vino tinto, y en la noche un cordero con su Tacna sour.

Tacna Sour
- Macerado de damasco
- Jugo de limón
- Jarabe de goma
- Huevos
- Pisco quebranta
- Amargo de Angostura.
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